Introducción


PEDAGOGÍA EN LA DIRECCIÓN DE ORQUESTA

Cristóbal Soler

Por mi experiencia, todos los alumnos/as tienen sus propias y diferentes fortalezas y debilidades, por lo que la enseñanza de la dirección musical  debe ser personal y flexible para cada uno de ellos.

 

CONCEPTOS GENERALES:

El desarrollo de una excelente escucha activa y crítica ante los parámetros musicales como afinación, balance, empaste, equilibrio, dinámicas, articulación, timbre sonoro, etc.

El desarrollo de la memoria. No necesariamente para dirigir de memoria, pero si para dirigir con fluidez con la mirada fuera de la partitura y hacia los músicos de la agrupación.

Capacidad para leer con rigor y asimilar una nueva partitura (tanto del repertorio clásico como contemporáneo).

 

OTRAS LÍNEAS DE FORMACIÓN:

El estudio adecuado de la armonía y el contrapunto.

La comprensión de la forma y la estructura.

El conocimiento de la naturaleza de la voz, así como de cada uno de los instrumentos de la orquesta a través del dominio de la orquestación.

Una buena comprensión de la historia y las culturas variadas (italiano, francés, ruso, alemán, etc.).

Fluidez en al menos dos idiomas "musicales".

Conocer en profundidad las diferentes formas y estilos musicales.

 

       La enseñanza a nivel físico de la dirección es totalmente diferente a la de un instrumento, este es un objeto inanimado para ser dominado físicamente. La orquesta es un equipo de personalidades artísticas diversas para ser guiadas con el propósito de conseguir  una interpretación uniforme. Es necesario comprender el "lenguaje corporal", la psicología grupal, el liderazgo y la comunicación.

 

LA FILOSOFÍA DEL DIRECTOR ARTÍSTICO Y PROFESOR PRINCIPAL

Cristóbal Soler

     La enseñanza de la dirección musical es una destreza artística realmente compleja y a la vez  muy fascinante. Es de vital importancia encontrar los aspectos técnicos y musicales exactos para cada alumno/a con el único fin de que puedan mejorar y desarrollar su propia voz y personalidad  artística.

 

          Es un proyecto educativo a medio y largo plazo, ya que a cada alumno/a le lleva su tiempo comprender o reflexionar sobre ideas que no había reparado antes, por ello, por ambas partes, profesor y alumno/a, es fundamental poner en práctica habilidades también emocionales como la perseverancia, paciencia, resiliencia y sobre todo mucho empeño.

 

          Cada alumno/a es diferente y debemos afrontar sus debilidades desde diferentes ángulos, adaptando cada una de las indicaciones a la personalidad de cada uno/a. Por ello la enseñanza la percibo como un gran desafío, además de ser muy espontánea, por lo cual debemos corregir desde la motivación e inspiración, mostrando el camino y debiendo animar, incentivar e iluminar para que los alumnos/as "caminen" con entusiasmo.

 

          Debemos mostrar que es importante creer en su propia voz, se deben centrar en lo que se dedican y focalizar en lo que realmente es necesario para su profesión, muchos alumnos/as no se toman el tiempo necesario para profundizar en los detalles del estudio de la obra y es uno de los aspectos que marca la diferencia artística.

 

         Es maravilloso y muy satisfactorio sentir en el momento en que el alumno/a empieza a comprender lo que le acabas de explicar, así como percibir su entusiasmo ante sus nuevos resultados y avances. 

 

     Disfruto mucho enseñando, es muy diferente a interpretar, a dirigir orquestas, es más, son dos capacidades artísticas que se complementan y se enriquecen recíprocamente. Sin la enseñanza de la dirección musical no sería el mismo intérprete sobre el podio que soy ahora, la enseñanza me obliga a reflexionar sobre la riqueza de aspectos dentro de la cuestiones técnicas y musicales del repertorio sinfónico y lírico, me abre mucho la mente, ayudando a crear nuevas conexiones neuronales.

 

          En nuestras interpretaciones, buscamos todo aquello que podemos aportar, encajando, dentro de los establecido, nuevas ideas que puedan inspirar tanto a los músicos de las agrupaciones, solistas, como a nuestro querido y soberano público.